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Islandia en bicicleta

Islandia en Bicicleta

Islandia es un país-isla sobre la dorsal centroatlántica y los 65 grados de latitud norte. Es un tópico, pero bastante ajustado a la realidad decir que aquí se encuentran el fuego y el hielo: volcanes y cráteres, algunos con un lago dentro, malpaíses de lava cubierta de gruesas capas de líquenes, fuentes y piscinas de agua caliente, charcos de fango burbujeante, afloramientos de minerales con los colores de la paleta de un artista, potentes géiseres, extensos icebergs navegando tranquilamente hacia el mar para encallar en la glaciares con largas lenguas que se fracturan sobre sobre lagunas con orilla de una playa de arena negra llena de diamantes de hielo, ríos de aguas bravas, cascadas, muchas cascadas, fiordos con majestuosas montañas nevadas sobre el mar, llanuras infinitas de hierba llenas de ovejas y caballos, llamativas flores, desiertos de piedra que recuerdan a Marte o la Luna y el cielo: un tiempo inquieto ojeando erráticamente todas las páginas del atlas de las nubes y meteoros posibles. Además, Islandia se puede recorrer en bicicleta. ¿Está claro por qué merece la pena ir a este país?

Información

Islandia en BicicletaLa mejor información general y para saber qué puedes ver en Islandia que he visto es la guía de zigzagon earth. Historias de rutas en bicicleta por Islandia hay muchas en la web, yo destacaría la de con un par de ruedas (reportaje I y II, guía práctica I, II y III). Finalmente, existe un mapa magnífico con toda la información que puede resultar de interés para un ciclista: cantidad de tráfico por las carreteras, si tienen o no arcén, cantidad y dificultad de los vadeos por ríos sin puente, distancias, pendientes, túneles, refugios y campings, zonas donde comprar comida, donde puedes reparar la bici, líneas de guagua, imprescindible. Antes del viaje puedes descargar la versión del año pasado (Cycling Iceland Summer 2015) para preparar el viaje, pero lo mejor es conseguir una copia impresa al llegar. Puedes recogerlo en el puesto para montaje de bicicletas que hay en el exterior del Aeropuerto Internacional de Keflavik.

Como llegar

Islandia en BicicletaIslandia es un destino turístico popular y en alza. Hay muchas compañías que vuelan a Islandia, pero desde hace poco, la compañía WOWair ofrece vuelos directos desde Tenerife Sur a precios muy económicos (concrétamente 350 € incluyendo impuestos, tasas y cargo por la bicicleta) y en un avión con suficiente espacio para las piernas entre asientos. Para conseguir el mejor precio tienes que mirar la web con antelación suficiente. Por un par de días a nosotros nos subió 150 €.

Te permiten llevar 5 kg de mano. La bicicleta debes facturarla girando manillar y desmontando pedales envuelta en bolsa de plástico o caja de cartón, con un peso máximo de 27 kg. A pesar de que en el billete pone 23 kg para la bici, en las Preguntas Frecuentes de su web lo eleva a 27 kg y así lo confirmé poniéndome en contacto con la compañía. En cualquier caso, ni al ir, ni al volver nos pesaron la bici, simplemente nos preguntaron el peso. Lo mismo en lo que se refiere a comprobar si las ruedas estaban desinfladas.

Los vuelos operan todos los martes. Para ir sales a las 16:35 y llegas a las 21:05, la vuelta es a las 9:00 y llegas a las 15:35. Cuando llegas al aeropuerto te encuentras con el problema de que hacer con la caja para conservarla para el regreso. En el aparcamiento frente a la terminal de llegadas hay un taller donde puedes montar la bicicleta. Hay tres soportes para ponerla en alto, pero no vi herramientas. Lo que no puedo decirte es si las cajas estarán seguras si las dejas aquí. En cualquier caso, no dejes de pasar por aquí para coger una copia del mapa Pedaleando por Islandia que se encuentra en cajas de cartón a la entrada.

La logística

Islandia en BicicletaHay varias opciones para comenzar el viaje:

- Dejar la caja en el taller que he mencionado (pon tu nombre y fecha de vuelta), montar la bici, empezar a pedalear y cruzar los dedos para que esté al regreso. En el peor de los casos, en el aeropuerto venden bolsas de plástico para transporte de bicicletas. No te preocupes por la hora, en la época que vas a ir seguramente tienes 24 horas de luz al día (¡ojo!, no te olvides de llevar un antifaz para dormir). Hay un carril bici que sale de la entrada del aparcamiento, aunque está muy mal señalizado, y llega hasta Keflavik.

- Puedes meter la caja de la bicicleta en un transporte público e ir hasta un alojamiento en Reykjavik. El Aeropuerto Internacional de Keflavik está a unos 50 km de la capital y no hay que confundirlo con el aeropuerto de Reykjavik que sólo opera vuelos interiores. Hay varias compañías privadas de autobuses que realizan el trayecto.

- Buscar un alojamiento con servicio de lanzadera y almacenaje de la caja y ver cuanto te cobran. Nosotros elegimos Alex Guesthouse que te van a buscar y te guardan la caja en un almacén y sólo te cobran 1.200 ISK por caja.

Precios

Islandia en BicicletaIslandia está fuera del Euro, su moneda es la corona islandesa (ISK). Un euro son aproximadamente 134 coronas, que se parece remotamente a lo que cuesta un euro en las antiguas pesetas. Así que si viviste esa época y todavía te acuerdas no te será demasiado difícil hacer los cambios asumiendo que las coronas son pesetas, pasando de estas a euros y asumiendo que todavía te va a salir un 25% más caro. Si cambias, ten en cuenta que no puedes hacerlo fuera del país, por lo que debes descambiar al final del viaje lo que te sobre, gastártelo o calcular muy bien el presupuesto inicial.

En Islandia todo es muy caro, el alojamiento, la comida, el transporte. Para que te hagas una idea, estos son algunos de los gastos que hicimos en el viaje:

Camping – De 12 a 15 € (2000 ISK)

Refugio de montaña – Sobre 25 € (3200 ISK)

Guesthouse (habitación doble) – A partir de 100 € (14000 ISK)

Hotel (habitación doble) – Sobre 200 € (25000 ISK)

Billete de guagua – De 20 a 70 € (2500 – 9000 ISK)

Perrito caliente y refresco – 4 € (500 ISK)

Compra en supermercado para 3-4 días de dos personas – 40 € (5500 ISK)

Los impuestos sobre el alcohol son muy elevados, por lo que no te asombres al ver a los islandeses abalanzandose sobre el dutty-free a la llegada y llevándose bebidas espirituosas por cajas (al parecer son muy aficionados a las mismas).

Seguro

No viajes a Islandia sin un buen seguro médico, ya sea el de la Federación o uno privado, a no ser que seas rico. Ya he comentado que todo es caro y sé de algunas historias de terror en relación a la asistencia médica y no quiero pensar en rescates. En cualquier caso, también es conveniente sacarse la Tarjeta Sanitaria Europea. Puedes obtenerla telemáticamente, te la envían por correo y tarda unos siete días, aunque si tu domicilio no figura correctamente en su base de datos tendrás que corregirlo antes. Es válida durante dos años, así que no esperes al último momento para sacarla.

En cuanto a otros trámites, Islandia está fuera de la CEE pero dentro del Espacio Schengen, por lo que no es necesario visado ni pasaporte para entrar.

Meteorología

Islandia en BicicletaToda. No te preocupes por que tiempo hará cuando llegues, si no te gusta, simplemente espera cinco minutos. Es un dicho popular islandés al que yo añadiría: “y posiblemente será peor”. Yendo en bicicleta, creo que no tiene sentido ir fuera de los meses de verano: de finales de junio a finales de agosto. Aun así, ya pasarás suficiente frío y por lo menos las pistas están practicables. Un vez que llegues si merece la pena mirar la información meteorológica (en.vedur.is) para decidir que ruta tomar. La lluvia es molesta aunque te puedes proteger de ella. El viento es, sin embargo, el peor enemigo. Puede convertir una jornada sencilla en un calvario, así que procura tenerlo siempre a la espalda. Islandia está favorecida con la corriente oceánica del Golfo, por lo que hace menos frío que otros países con la misma latitud. La temperatura máxima en verano está entre 10-15 grados. Sin embargo, en nuestro viaje pasamos frío y hay que ir bien preparado.

Las carreteras

Islandia en BicicletaIslandia es un país grande y poco poblado, aunque al ser un destino turístico de moda, se inunda de visitantes especialmente en los meses de temporada alta, julio-agosto. La población se concentra en Reykjavik (sobre 100.000 habitantes), con sólo otras cinco poblaciones entre 10.000 y 30.000 habitantes, el resto son pequeños pueblos cerca siempre de la costa. El interior de la isla, las tierras altas o highlands es pura naturaleza salvaje en la que abundan grandes llanuras desérticas de piedra gris y lava negra.

Las carreteras son muy sencillas, estrechas, un único carril por sentido, sin arcenes, con firme en estado regular. La principal es la carretera número 1, conocida como Ring Road, el “anillo insular” que rodea la isla pasando además cerca de los principales atractivos paisajísticos (y turísticos por tanto). Se trata de una ruta que siempre ha sido muy popular entre los cicloturistas, pero hoy en día tiene demasiado tráfico para nuestro gusto, especialmente cerca de las zonas más pobladas.

Islandia en BicicletaLas carreteras islandesas se designan con un número, las de montaña llevan la letra 'F' delante de ese número. Las carreteras de montaña tienen firme de grava, no siempre son rodadoras para la bicicleta y podemos encontrar piedras y arena que dificultan el avance. Las pendientes son moderadas, en comparación con las que estamos acostumbrados en nuestra isla. Son muy frecuentes los vadeos, pasos de arroyos sin puentes en los que tenemos que descalzarnos, desvestirnos y sumergirnos en el agua helada hasta profundidades de un metro. Al salir, secarnos, vestirnos y a rodar para repetir la historia varias veces, posiblemente cada poco tiempo.

Islandia en BicicletaLas carreteras de montaña sólo están abiertas al tráfico general entre finales de junio y septiembre, la fecha exacta depende del deshielo estival y de la aparición de las primeras nieves. El resto del año sólo se puede acceder al interior con vehículos especiales. Para saber que carreteras están abiertas es importante consultar la página road.is.

Hay dos carreteras de montaña que cruzan las tierras altas en sentido vertical: la F26 o Ruta Sprengisandsleið entre los glaciares Hofsjökull y Vatnajökull es la más larga (200 km) y agreste, la F35 o Ruta de Kjölur entre los glaciares Hofsjökull y Langjökull es más suave, hasta el punto de poder recorrerla en un coche no 4x4. Otras rutas 'F' interesantes son las que llegan a espacios naturales como el Volcán Askja (F88 y F910), Landmannalaugar (F208), Mýrdalsjökull (F210) y distintas conexiones.

Transporte público

Si no dispones de días y ganas suficientes para recorrer toda Islandia en bicicleta y quieres evitar rodar por la Ring Road o evitar los días de peor meteorología, las distintas compañías de guaguas son una opción interesante, el único inconveniente es su precio. Las formas de llevar la bicicleta son variopintas, incluyendo desde un soporte trasero para bicicletas, un remolque portaequipajes o la bodega. La posibilidad de hacer uso de estas opciones depende del número de ciclistas que ya estén en la guagua o por delante de ti en la cola. Generalmente es gratis, pero algunas líneas cobran las bicicletas aparte.

Alojamiento

Islandia en BicicletaNosotros llevábamos tienda de campaña que es lo más barato. Sin embargo, muchas noches no la aplantamos, bien por dormir en los refugios de las rutas de montaña, bien por que buscamos alojamiento a cubierto para descansar mejor. De los precios ya hablamos en un apartado anterior. Son muy caros, incluso los más sencillos, y es raro encontrar baño privado. Para los campings existe una tarjeta válida para dos personas/28 noches por sólo 110 euros. No existe impedimento para la acampada libre en la mayor parte de la isla, excepto en los espacios naturales protegidos. Si el terreno es privado hay que contar con permiso del dueño. En las tierras altas y otras áreas naturales existen refugios de montaña, la mayoría guardados.

Comida

Islandia en BicicletaNuestra receta: sopa de sobre engordada con cus-cus. Al ir en bici por las tierras altas y tener que cargar la comida no tuvimos muchas oportunidades de disfrutar de la gastronomía islandesa. A lo más que llegamos fue a probar la deliciosa sopa tradicional con cordero y/o verduras acompañada de pan y mantequilla, que solíamos ampliar con hamburguesa servida con ensalada y papas. En los pueblos, entramos a un restaurante en Hofn donde degustamos unos exquisitos y carísimos langostinos. Ojo con los horarios europeos, no vayas a cenar sin reserva más tarde de las siete.

Para las rutas de montaña hay que cargar con comida. Esta regla es menos fuerte en el caso de la F35, en la que hay varios sitios donde puedes comer. Los supermercados más baratos son los de la cadena Bonus. Si no encuentras un supermercado, las tiendas de las gasolineras cumplen esa función y también es posible comer bastante bien en sus cafeterías. Los perritos calientes de la cadena Pylsur son muy populares.

En cuanto al agua, en Islandia hay por todas partes y de las más puras del mundo.

Idioma

Islandia en BicicletaEl inglés se enseña como segundo idioma en las escuelas. En cuanto a pronunciar algo en islandés, aunque sea el nombre del sitio al que quieres ir, prepárate para unas cuantas risas por parte de los locales. En cualquier caso es interesante saber estas terminaciones en los topónimos para reconocer que tipo de paisaje te espera en cada caso.

Jökull – Glaciar

Kirkja – Iglesia

Sarlon – Laguna

Vatn – Agua

Fell – Montaña

Foss/Fossar – Cascada

Hraun – Lava

Comunicaciones

La compañía Vodafone ha retirado el roaming para los países europeos y el año que viene la seguirán las demás. La cobertura suele ser bastante buena, incluso en zonas bastante remotas. Otro tema es que consigas electricidad para cargar en los refugios de montaña. Suele ser fácil encontrar WiFi gratis en todos sitios.

 

Nuestra ruta

Islandia en Bicicleta MapaRealizamos el viaje Jorge Plasencia de Bestiazules y Javier Sánchez de PlatoChico, en dos semanas entre el 21 de junio y el 5 de julio. Nuestra única condición era intentar evitar las partes más frecuentadas de la Ring Road y perseguir las rutas de montaña 'F'. No llevábamos una ruta específica, sino que la fuimos desarrollando sobre la marcha según la meteorología y las condiciones de las pistas. Hasta poco antes de llegar, todas las carreteras de montaña estaban cerradas al tráfico por las inundaciones del deshielo. El mapa publicado el día 21 mostraba que la única ruta abierta era la de Kjölur, F35. Aunque nuestro principal objetivo era la F26, queríamos meternos en las tierras altas al comienzo del viaje para tener más margen de maniobra, mejor que esperar a ver si abrían la F26. Además teníamos pronóstico de unos días de buen tiempo por delante, así que rodamos por la costa sur de la zona de Reykjavik por las carreteras menos frecuentadas y por Selfoss nos adentramos en la F35. Atravesamos la isla hacia el norte y cogimos guaguas para llegar al comienzo de la ruta F88 que va hacia el volcán Askja y está abierta desde el día 24. Después del ascenso al volcán Askja, estuvimos muy tentados de conectar con la F26 usando la F910, la que posiblemente sea la ruta más desolada de todas, pero nos echó para atrás que está cortada por la colada volcánica de la erupción del volcán Holuhraun en 2014. A esto se suma que buena parte de los 150 km de recorrido discurren por arena que impide pedalear y muy cerca del glaciar Vatnajökull que la inunda de cursos de agua, eso significa muchas horas a pie y posiblemente tres jornadas al menos de viaje. Así que usamos la F910 en dirección contraria para regresar hacia la Ring Road al noreste. Los días del viaje se van acabando, así que renunciamos a probar otras rutas de montaña. De nuevo guaguas hasta Jökulsárlon al sur, rodar hasta Skaftafell y regreso en guagua vía Reykjavik. En total fueron 800 km de ruta en bici.

Detalle del viaje

Día 21 de junio. Llegada desde Tenerife con algo de retraso. Llamada al motel Alex para que nos recojan y a descansar.

Islandia en BicicletaDía 22 de junio. Salimos del Alex sobre las 10 de la mañana disfrutando del sol, aunque van apareciendo nubes según avanza el día. Rodamos al este por una carretera con arcén, la número 41. Viramos hacia la costa sur por la 43, sin arcén, pero apenas hay coches. El paisaje volcánico recuerda al de Lanzarote con gruesas capas de líquenes sobre la lava negra. Kilómetros antes de llegar se ven las columnas de vapor de una planta de generación de electricidad a partir de aguas termales que luego se usan con fines recreativos y medicinales en el architurístico SPA Blue Lagoon. Llegamos a Grindavik donde comemos nuestro primer Pylsur. Continuamos por la carretera 427 que recorre la costa sur a través del espacio protegido de Reyjanesfólkvangur donde visitamos la área geotérmica de Seltún. Piscinas de fango gris caliente y burbujeante, charcos rodeados por azufre amarillo, ácidos verdes, óxidos ocres, manantiales de agua hirviendo. A continuación, un acantilado costero retraído que recuerda a la costa de El Golfo en El Hierro. Parada en un pueblo, Þorlákshöfn, y atravesamos por la carretera 34 la amplia desembocadura cerrada por un brazo de tierra del río Ölfusá para terminar en el camping de la ciudad Selfoss. Recorremos 120 km por una ruta más larga que si hubiéramos ido por la Ring Road, pero más tranquila.

Islandia en BicicletaDía 23 de junio. Compramos algunas provisiones y nos lanzamos hacia el noreste por la carretera 35. El paisaje predominante son los verdes prados con ovejas, verdes prados con miles de pacas de forraje cilíndricas de plástico blanco, prados inundados de grandes manchas de flores color violeta, el lupino (Lupinus nootkatensis). El cielo está cubierto de nubes pero se va despejando. Sin darnos cuenta llegamos al área geotérmica de Haukadalur donde se encuentra Geysir, el géiser más antiguo conocido y que dio nombre a este fenómeno. Puede levantar agua hasta 122 metros de altura pero sólo en contadas ocasiones. Sin embargo, su hermano menor Strokkur, que alcanza sólo 20 metros de altura explota cada cinco minutos aproximadamente, a veces incluso dos veces seguidas. El tiempo pasa hipnóticamente esperando una y otra vez el momento de capturar con la cámara las explosiones del géiser y podríamos haber estado horas, pero hay que seguir.

Un poco más al norte se encuentra Gulfoss. He de decir que, como la bicicleta no se presta a desviarse hacia las atracciones turísticas, no recordábamos a que correspondía exactamente este nombre y nos extrañaba ver tantos coches circulando por la carretera 35 que no tiene salida por asfalto. Al llegar al aparcamiento, el impactante paisaje nos recordó de golpe que Foss significa cascada en Islandés y Gulfoss es una de las principales atracciones turísticas que junto a Geysir y el Parque Nacional de Þingvellir forman el llamado Triángulo Dorado. La cascada se encuentra en el amplio cauce del Río Hvítá cayendo hacia un estrechamiento en dos escalones oblícuos al cauce y perpendiculares entre sí. El paisaje es absolutamente precioso: el verde brillante de la hierva, el blanco del agua arremolinada, el azul del cielo y la llovizna que sale despedida engalanada por un arco iris, todo ello con la banda sonora del ruido atronador de 140 metros cúbicos de agua por segundo.

Al poco de dejar Gulfoss dejamos de ver coches, cruzamos un río y hacemos noche en un sencillo refugio sin guardar que sólo compartimos con otro cicloturista que hemos ido encontrando en la ruta y del que nos hemos hecho amigos, Jorge King. Las piernas suman hoy 92 km.

Islandia en BicicletaDía 24 de junio. Dejamos atrás el asfalto y comienza la F35, Ruta de Kjölur, por la que nos internamos en las tierras altas. A pesar del nombre, las subidas son progresivas. El día amanece muy nublado. El paisaje es un delgado sandwich entre las grises nubes y el gran desierto pedregoso entre los glaciares Hofsjökull y Langjökull que se vislumbran como murallas blancas en la distancia. Almorzamos una deliciosa sopa de espárragos casera en el refugio Arbudir cerca del río Svartá. Mientras nos dirigíamos hacia el noreste, la pista era fácil y rodábamos con bastante alegría; pero hacia el final, comenzamos a torcer hacia el norte y empezamos a notar que llevábamos todo el día con un fuerte viento a favor. Según nos dio de lado de lado empezamos a encontrar dificultad para avanzar y notábamos como la bicicleta tenía que ir tumbada para compensar el empuje. Cuando viramos al oeste, apenas podíamos dar pedales. Fueron sólo unos 10 km pero se nos hicieron muy largos. Finalmente llegamos a Hveravellir, un área geotérmica similar a Seltún con un refugio cómodo y agradable. La recompensa fue el baño en una poza rellena a la par con agua hirviendo de las fuentes termales y agua helada del arroyo hasta alcanzar 40º. Sumamos 87 km.

Islandia en BicicletaDía 25 de junio. Continuamos la F35 en dirección norte con un paisaje similar al del día anterior que se va volviendo gradualmente más verde, aparecen ovejas y grandes extensiones de agua. Conseguimos comida en el Refugio Áfangi. Tras recorrer 93 km llegamos a la Ring Road y dormimos en Húnaver, un camping muy sencillo donde supuestamente íbamos a montar la tienda y al final ocupamos la cabaña cocina.

Dia 26 de junio. Con la F26 cerrada y la F88 recién abierta, decidimos ir hacia el Volcán Askja dejando por el camino muchos puntos de interés como las cascadas Goðafoss y Dettifoss o el lago Myvatn. Todavía tenemos que rodar en bici 25 km desde el camping hasta Varmahlíð. Allí, tras una espera que dedicamos a informarnos y comer en la cafetería de la gasolinera del pueblo, cogemos la guagua a la ciudad principal del norte, Akureyri. El día está desapacible así que nos alegramos de ir en guagua al ver las inmensas cortinas de agua que levanta en los charcos. Cambiamos a otra línea que sale en pocos minutos y continuamos hacia el oeste hasta el puente sobre el río Jökulsá á Fjöllum, el segundo más largo de Islandia. Tras rodar 7 km bajo la lluvia llegamos a Grímsstaðir, un camping/guesthouse muy agradable.

Islandia en BicicletaDía 27 de junio. Nos adentramos otra vez en las tierras altas por la ruta F88 que discurre hacia el sur paralela al río Jökulsá á Fjöllum. El día amanece repleto de cúmulos y claros por los que brilla el sol. Al frente domina el horizonte la imponente mole del Herðubreið, un volcán en forma de mesa con abruptas paredes del tipo que se conoce como tuya, que se forma cuando la lava brota a través de un grueso glaciar o capa de hielo. El firme es menos amigable que en la F35 y nos encontramos con nuestro primer vadeo de los afluentes que van hacia el río Jökulsá á Fjöllum. Unos 30 metros de ancho y casi un metro de altura de agua helada son suficientes para reactivar la circulación de las piernas. La jornada se completa con otro vadeo similar y un tercero mucho más pequeño. Tras 71 km llegamos al refugio Þorsteinsskáli. Suficiente por hoy, ya haremos mañana lo que falta hasta el siguiente refugio. Como recompensa el paisaje, rodeados por arroyos, con el Herðubreið a sólo 5 km precedido por una gran llanura de malpaís.

Islandia en BicicletaDía 28 de junio. Sólo 35 km nos separan del Refugio Dreki. Sin embargo, las condiciones de la pista y el cansancio hacen que nos tomemos nuestro tiempo. Aparece arena negra como las de las playas de Tenerife, picón blanco y malpaíses que nos hacen pensar que estamos en mitad de Las Cañadas. Dejamos atrás el volcán Herðubreið, sin perder de vista el río Jökulsá á Fjöllum que se descompone en múltiples brazos. Torcemos hacia el oeste encarando el Askja a cuyos pies está Dreki al que llegamos a media mañana bajo la lluvia rodeados por dos grandes montículos triangulares que nos hacen pensar en las Puertas de Mordor.

Islandia en BicicletaNoche del 28 al 29 de junio Pasamos la tarde viendo llover y pensando cómo hacer la excursión al volcán Askja Todo hacia pensar que tendríamos que esperar a la mañana siguiente que tenía pronóstico de buen tiempo. Pero después de cenar la lluvia paró. Eran las 9 de la noche, las nubes seguían sobre la montaña, pero decidimos atacar y dejar tiempo al día siguiente para la jornada de regreso. Si estás pensando que era muy tarde para salir, ten en cuenta que disponíamos de 24 horas de luz.

He de confesar que un principio no tenía claro si merecía la pena tanto trabajo para ver el Askja. Al fin y al cabo volcanes y cráteres ya tenemos en Canarias. ¡Qué equivocado estaba! Este fue el momento cumbre del viaje.

Islandia en BicicletaEl camino comienza por una empinada subida por picón suelto. Está señalado por estacas y pronto aparece la nieve y placas de hielo que tenemos que rodear. Ganamos altura rápidamente y se van ampliando las vistas sobre las llanuras que recorrimos por la mañana. Caminamos por el hombro de una de las estribaciones que rodean el estratovolcán, a la izquierda aparecen otras similares y todo son colinas y valles de lava negra salpicada de manchas blancas de nieve. A lo lejos, elevadas montañas asoman sobre las nubes, en alguna de ellas la nieve en su cumbre refulge al sol. Sin embargo, al frente es sólo un disco pálido entre las nubes, a poca altura sobre la espalda de la montaña.

Islandia en BicicletaCon bastante frío vamos superando pendientes empinadas y asomando a otras más suaves, pensando siempre que será la última; pero siempre aparece otra quizá mayor. Finalmente, tras una hora y media subiendo llegamos al borde de la caldera y nos invade la alegría inmensa que se siente al hacer una cumbre. Si has estado al borde del cráter de 800 metros de diámetro de Pico Viejo, habrás quedado impresionado de su dimensiones. Askja es similar, pero tiene 10 km de diámetro y sus paredes se elevan hasta 400 metros sobre el fondo. En punto en el que nos asomamos esta a 200 metros sobre el fondo y la sensación que tenemos es de amplitud. Las paredes opuestas se ven remotas, con las nubes derramándose sobre ellas; todo el paisaje es lava negra y nieve blanca, en el fondo hay una subcaldera menor con un gran lago azul todavía parcialmente helado.

La caldera del Askja se formó el año 1875 con una poderosa erupción que provocó el hundimiento de la montaña sobre el foco magmático. Las cenizas de la erupción afectaron a la zona este de Islandia matando al ganado y disparando la emigración. Tras 30 años de actividad se produjo un nuevo hundimiento que se rellenó con agua del hielo fundido por la erupción, formando el lago Öskjuvatn de 217 metros de profundidad.

 

Islandia en BicicletaDescendemos hacia el fondo de la caldera pasando por zonas todavía activas con fumarolas y sulfataras hasta el borde del acantilado sobre el lago. Aquí hay otro cráter más, de pequeñas dimensiones, el Viti, también con una laguna de agua, de color turquesa, en su interior. Una señal advierte que el camino de acceso al interior está cerrado por el barro y la nieve, sin embargo, tras tanto esfuerzo no podemos evitar hacer un intento. La pendiente es de unos 40 grados, pero tras unos metros de fanguizal alcanzamos un arroyuelo que ha limpiado el lodo y es más fácil bajar por su curso de piedras. El agua del Viti está a unos 30 grados y es tradición darse un baño dentro, aunque no creo que muchos lo hayan hecho de madrugada, como nosotros.

El regreso es por una llanura de fango y nieve hacia un punto donde las paredes de la caldera se abren permitiendo acceder al interior. Aquí llega una pista y hay un aparcamiento, es un punto de acceso cómodo para las excursiones organizadas y los turistas que llegan en coches 4x4 de alquiler y sólo van hasta el Viti (a 45 minutos de distancia). Sin embargo, se pierden las vistas magníficas desde el borde de la caldera.

Estamos cansados, pero todavía queda recorrer la pista de regreso al refugio. Nos marca el camino la luna menguante en el horizonte en un cielo iluminado con los colores del amanecer que se reflejan sobre las corrientes del deshielo. Llegamos al refugio a las 2 y media de la madrugada, con 20 kilómetros de caminata en los pies y un sueño atroz.

Islandia en Bicicleta29 de junio. Retrocedemos nuestros pasos hasta el cruce con la ruta F910 que se dirige primero al sureste, cruza el río Jökulsá á Fjöllum y durante doce kilómetros discurre atrapada entre este río y el Kreppa separados por unos pocos kilómetros. Tras cruzar este último, la ruta va alternando dirección este y norte. Este día va a ser el más largo de todo el viaje, arena, viento, lluvia, vadeos y sus distintas combinaciones. Empujar la bici varias veces. Muchos kilómetros. Pensábamos llegar a Brú (en islandés puente), pero según los mapas es sólo una granja y nos apetecía comer algo caliente. Así que al llegar al cruce, a un par de km de Bru, sacamos el mapa y tiramos al norte por la F907 para llegar a un restaurante. Los 15 km subiendo que tuvimos que hacer nos resultaron agotadores. Por fin llegamos a Saenautasel, una casa de construcción tradicional (enterrada bajo turba), un museo y una cafetería, todo ello cerrado. Acampamos junto a un lago, muy bonito, muertos de frío. Hicimos 107 km ese día.

Islandia en Bicicleta30 de junio. Solo 12 km nos separan de la Ring Road, pero el frío y la lluvia pesan sobre nuestro ánimo. Cuando llegamos al asfalto nos espera una merecida comida y descanso en una guesthouse, Skjöldólfsstaðir, y nuestra intención es coger la guagua, descansar y resguardarnos de la lluvia. Sin embargo, los horarios no nos favorecen y toca volver a subirse a nuestras monturas. La Ring Road transcurre en este tramo por un estrecho valle de cuyas paredes se descuelgan multitud de cascadas. Es un paisaje majestuoso pero no podemos disfrutarlo por la lluvia. Además, un fuerte viento en contra hace que tengamos que esforzarnos mucho durante 30 kilómetros. Cuando miras las curvas de nivel parece increíble que estés bajando y aún así tienes que pedalear más que si fuera una subida. El día anterior fue extenuante, este yo me quería morir directamente. Tuve que parar y faltó poco para que tirara la toalla (de lo que me habría arrepentido después, dado el palo de agua que estaba cayendo). Por fin salimos a una zona más abierta con vistas al mar en la lejanía, cambiamos rumbo hacia el sur y pusimos el viento a nuestro favor. Es como si le hubieran quitado 20 kg a la bicicleta, a pesar de la subida inicial. Cuando comenzamos a bajar hacia la ciudad Egilsstaðir el alivio fue enorme. Al llegar, el cuentakilómetros marca 82 km en la bici. Es tarde para ir a ninguna parte y buscamos donde alojarnos. El cuerpo nos pide una cama y no tenemos ganas de montar la tienda, así que buscamos alojamiento en varias guesthouses pequeñas y muy coquetas, todas ellas completas. Al final nos quedamos en un hotel. Aprovechamos para lavar la ropa y secarla con la calefacción, craso error, hubiera sido mejor ir al camping y usar la lavandería del mismo.

Islandia en Bicicleta1 de julio. Cogemos la guagua y atravesamos la zona de los fiordos al este de Islandia. El cielo está gris y plomizo pero los paisajes son muy bellos, montañas verdes con cumbres afiladas cortadas por antiguos glaciares cubiertas de nieve y los pies bañados por el mar. La carretera sale de un fiordo, entra a otro y vuelta a empezar. Llegamos a la ciudad de Höfn, al sur. Los horarios no cuadran para seguir en guagua, así que nos vamos a un camping.

Islandia en Bicicleta2 de julio. Al oeste de Höfn está el glaciar Vatnajökull, el mayor glaciar de Islandia y el segundo de Europa, con una superficie mayor que la provincia de Madrid. El espesor promedio del hielo es de unos 400 m, llegando a un máximo de 1.000 m. En el extremo sur del campo de hielo se encuentra la mayor altura de la isla, el volcán Hvannadalshnjúkur (con 2.100 m). La Ring Road transcurre por una estrecha franja de tierra entre el glaciar y la costa. Cogemos la guagua para llegar a la laguna glaciar de Jökulsárlón a los pies de la lengua glaciar Breiðamerkurjökull.

Apareció por primera vez en la primera mitad del siglo pasado y desde entonces ha ido creciendo debido al retroceso del hielo. Se encuentra lleno de icebergs que se desprenden de la lengua glaciar y se desplazan lentamente, tropezando unos con otros, volteándose y acelerando hacia la desembocadura de la laguna en el mar. Un barco permite dar un paseo por el lago, pero nosotros elegimos disfrutar el espectáculo desde la orilla, con cielo despejado y un sol radiante.

Islandia en BicicletaA ambos lados de la desembocadura del lago hay unas playas de arena negra, donde van a morir miles de bloques de hielo de todos los tamaños brillando bajo el sol como diamantes. Es un paisaje increible que nos costó abandonar, pero nos lanzamos a recorrer los últimos 65 km de nuestra ruta. Durante el recorrido se van sucediendo múltiples lenguas glaciares que se descuelgan de las alturas y llegan casi al asfalto. Los kilómetros han ido haciéndome mella y hago los últimos kilómetros con un agudo dolor en el cuádricep izquierdo. Finalmente llegamos al camping del Parque Nacional de Skaftafell.

Islandia en Bicicleta3 de julio. Aparcamos las bicis y nos despedimos de Islandia con una excursión a pie. ¿Cual es la más larga del Parque? Subir al pico Kristínartindar. Otros 20 km. Pues venga, hacemos esa. Tras mirar la previsión del tiempo decidimos salir temprano por la mañana. Pasamos cerca de la cascada Svartifoss, rodeada por columnas de basalto negro, como órganos. Pronto nuestros ojos se abren como platos al contemplar desde lo alto la lengua glaciar Skaftafellsjökull que se descuelga para terminar en una laguna glaciar. El tiempo es magnífico al principio y podemos repetir panorámicas desde distintos puntos de vista según ascendemos, pero el viento arrastra rápidamente plumas de lluvia desde el este. Cuando falto poco para llegar, la cumbre está cubierta de nubes grises, llevo todo el camino cojeando por el dolor en la pierna izquierda que tengo desde el día anterior y decidimos continuar hacia oeste de la cresta en la que nos encontramos y bajar de vuelta. La lluvia nos alcanza bajando, mientras el resto de excursionistas está comenzando a subir.

Islandia en Bicicleta4 de julio. Guagua hasta Reykjavik. Tardamos casi todo el día y nos deja en las afueras. Hay que ir a meter las bicis en las cajas y no tenemos tiempo de visitar la ciudad, así que otra línea de guaguas y vamos hasta el aeropuerto. Desde allí un corto trayecto en bici al motel Alex, guardamos las bicis, cenamos unas chuletas de cerdo que compramos en el super y al sobre.

5 de julio. Avión de regreso a Tenerife.

 

Por Javier Sánchez de PlatoChico.
Julio de 2016

Comentarios

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Impresionante viaje y articulo. Un gustazo.

Gracias por compartirlo.

Imagen de Vigil

Menudo trabajo el recopilar todos los datos que has puesto.

 

Enhorabuena por el relato y mi más sincera "envidia" por la ruta que has realizado.

 

 

Saludos

Imagen de Javier Fernández

Gracias Javi por compartir tus vivencias en este artículo con tanto detalle. 

Un abrazo. 

Imagen de Sergioarafo

que ganas da de coger la bici y un avión y tirar para alla. Un viaje espectacular.

randomness